miércoles, 2 de diciembre de 2009

SE FUE MI CAMARADA "CACHO"










1 comentario:

Delia Gomez Haro dijo...

--Reflexion

Hay momentos en la vida en que al hombre le resulta especialmente dificl aceptar los designios de Dios. Las circunstancias nos colocan en situaciones limites que hacen vacilar todas nuestras seguridades humanas y hasta nuestra esperanza cristiana. Es muy arduo aceptar con entereza la presencia de una enfermedad incurable. Y mucho mas dificil todavia aceptar la muerte propia o la de un ser querido.

Los creyentes oramos con dolor ante un hermano muerto. No lo podemos evitar. La muerte rompe muchos lazos entrañables. Pero nuestro dolor se abre a la esperanza. El creyente cree en la providencia divina que dispone todas las cosas para bien de los que le aman.
Nuestra fe en la inmortalidad del alma y en la vida eterna son un consuelo verdadero para el duelo que nos aflige. Pero, por mas solida que sea nuestra fe, nuestro corazon es humano y sensible. Tenemos derecho a llorar. "las lagrimas no solo limpian los ojos para ver mas claramente, sino que tambien lavan y purifican el corazon de los sentimientos negativos."
Tambien para nosotros, en estos momentos de duelo es un alivio muy grande el ver este grupo de familiares y amigos reunidos, para orar,para demostrarnos su cariño y compartir nuestro duelo. Pero este consuelo no borra nuestro dolor, porque la vida de algun ser querido, ha terminado y estamos llorando su ausensia.
La muerte es un misterio insoportable, al que ningun corazon humano se acostumbrara jamas. La persona querida a quien conocimos y amamos no se mueve ya mas; ya no habla, ya no existe. Las formas de su cuerpo se conservan por breve tiempo; figura vacia que pronto desaparecera tambien. El hombre retorna a la tierra de la cual fue formado. Por eso nuestro corazon, nuestra cultura y nuestra religion rodean a la muerte de respeto.
Morir es un misterio, ante el cual debemos reflexionar muy seriamente, especialmente cuando estamos orando por un ser querido que acaba de atravesar esa frontera de la eternidad. Asi como nuestro ser querido nos ha dejado, tambien nosotros morireos algun dia y dejaremos a nuestros seres mas queridos.
-Morir es decir adios a todas las cosas del mundo: al propio cuerpo, a la familia, amigos, fortuna, ocupaciones, sufrimientos y placeres.
-Morir es ser abandonado por aquellos a quienes nosotros dejamos solos.
- Morir es dejar nuestra habitacion terrenal y nuestra influencia.
Todo esto es muy duro. Pero tanto la razon como la fe nos afirman indudablemente que todos tenemos que morir y la experiencia de todos los dias nos lo esta demostrando palpablemente.
Ciertamente moriremos. Pero esta certeza irrefutable plantea punzantes interrogaciones y oscuras incertidumbres. Algunas son: Cuando morire yo...? A que edad:niñez,juventud, edad madura o ancianidad...?Dentro de muchos años o muy pronto...? Tampoco se que muerte me tocara, pues unos mueren despues de una larga enfermedad y otros de repente; unos solos y en un accidente; otros en su cama de enfermos y rodeados por su familia, otros en un hospital...unos en la calle, otros en medio de las diversiones...
La conciencia de nuestra mortalidad sirve tambien para hacernoss pensar que no contamos mas que con un tiempo limitado para llevar a termino nuestras vidas.
Todas las personas que en algun momento de su vida perdieron un ser querido entenderan esta reflexion.